Los collarines para botellas son la forma más simple de personalizar una botella: se cuelgan del cuello por un troquel circular y quedan firmes, sin cinta ni adhesivo. Los imprimimos a todo color en papel bond de 180g o 250g, con corte y troquel hechos acá mismo en Santiago.
Elige el diámetro del agujero según tu botella —30 mm para vino, 35 mm para espumante y 40 mm para cuellos más gruesos— y el tamaño que necesites: 6×15, 8×20 o 9×22 cm, o pide tu propia medida. Puedes imprimirlos por un lado o por los dos.
Sube tu diseño en PDF y nosotros nos encargamos del resto. Producimos desde 10 unidades, con despacho a todo Chile o retiro en nuestro local.